Automatizando Domos para Observatorios Astronómicos

Se cumple un año desde que comencé el desarrollo de un aparato para automatizar el control del domo en los observatorios astronómicos. Sin embargo, la idea de construir tal equipo es más vieja que eso. Allá por 2015 empecé a investigar el tema y determiné que debía diseñarlo para que fuese compatible con las aplicaciones comerciales existentes. Hasta ese momento mis proyectos incluían un software de desarrollo propio que el usuario debía operar por separado.

Por esos años hice enfocadores para telescopios, control de monturas para telescopios, sistemas de guía para telescopios manuales, etc.

Pero volviendo al 2015.. Entendí que, si iba a construir aparatos de uso general, debía ser posible controlarlos de un modo igual de general.

La investigación me llevó a conocer el proyecto ASCOM, creado por una comunidad de programadores y aficionados a la astronomía. Se trata de un framework para el desarrollo de drivers que permiten vincular equipos de construcción propia con aplicaciones comerciales.

No sin tener que sortear varios obstáculos, finalmente logré dar con un programador de Visual C++ que comprendió e interpretó el framework, sacando adelante una versión preliminar del controlador. Cabe destacar que no es tarea simple lograr que un programador salga de su zona de confort, se ponga a investigar y leer documentación nueva, para encarar un proyecto que no podrá vender dos veces. Este fue el caso de José, un desarrollador Venezolano.

A la par de José, yo fui desarrollando la otra pata del proyecto, que por cierto bauticé como: VasconiSolutions Dome. Se trató de un programa escrito en C que corre sobre una placa Arduino, controla algunos relés y lee un encoder óptico. Un encoder, para quien no conoce, es un dispositivo que cuenta las vueltas de un eje. El objetivo de todo esto: automatizar el giro del domo en observatorios astronómicos, de modo que siempre esté alineado con el telescopio. Cuando no se cuenta con este beneficio, el operador del observatorio debe alinear manualmente telescopio y domo, muchas veces por noche.

El primer interesado en la solución fue Jorge, un aficionado colega y amigo, que encaró la construcción de un observatorio propio. La fabricación del Domo estuvo a cargo de mi tío Roberto, de modo que todo quedó entre amigos y familia.

Después de varias pruebas y correcciones, ayer, 16 de septiembre, empezó el trabajo de montaje y puesta a punto, no sólo del sistema para control del domo, sino también de todo lo relacionado a la tecnología informática del Observatorio: computadora, cámaras, filtros, telescopio, etc..

Adjunto algunas imágenes de la jornada de trabajo que compartí con Jorge, Roberto Vasconi y Pablo Vasconi, por cierto excelente, que completamos con un asado y brindis por esas primeras luces “no oficiales” del equipo.

Juguemos a programar

Esto de ser adultos no tiene mucha gracia a menos que podamos mantener vivo el instinto del niño que juega y explora.

Hace algunos días, con Daniela compramos un kit (y algunos componentes extras), y ensamblamos un autito. El aparato puede detectar cambios de contrastes en el suelo, por lo que pensamos programarlo para que siga una línea oscura, curva, y aleatoria en todo su desarrollo.

El primer intento de programación lo hice  con las nenas: Pensamos y dibujamos  cuales serían las posibilidades con las que se puede encontrar al auto a lo largo del recorrido, y resultaron ser cuatro. Lo que hicimos después fue escribirlas con palabras simples y luego pasarlas a código C para grabarlo en un Arduino (cerebro del autito).

La experiencia fue genial ( según el padre:)). Pensar la manera de resolver un problema en equipo, proponer ideas.. aveces hasta soluciones aparentemente sin sentido, con tal de descartar o entender algo.

Tuvimos suerte y las pruebas salieron bien desde el principio, asi que ellas pudieron ver, tocar y comprobar como funcionaba ese aparatito que momentos antes habían definido en su cabeza y en la pizarra.,

Esto recién empieza y es un juego que nos divierte a todos!

Visitando Oro Verde

14 de Julio de 2018: visitamos el observatorio Galileo Galilei de nuestro amigo Cesar Fornari en Oro Verde, Entre Rios, quien nos recibió y nos hospedó muy amablemente en su casa.
Meses atrás, en una visita técnica al observatorio  El Gato Gris – Tanti, pudimos conectar con él y acordar la compra la que sería nuestra primer montura robotizada comercial.
Al llegar nos encontramos con otros amigos aficionados, Carlos Colazo, Luis Mansilla y Aldo Mottino. De todos ellos aprendimos técnicas y protocolos de trabajo típicos del registro de ocultaciones estelares por asteroides entre otras; que pusimos en práctica esa misma noche, además de compartir charlas y buena comida.

Trabajamos en la observación de una ocultación por parte del asteroide 2010 EK139 y, aunque resultó negativa desde nuestra posición, la experiencia fue muy buena y entretenida.

De regreso en la ruta con Dani, pensamos que sería interesante aprovechar la “desventaja” de no contar con un observatorio fijo y se nos ocurrió que podríamos salir a cazar eventos a los diversos rincones de nuestro país.

Hacer astronomía, viajar, conocer lugares y personas.